Frente al mar y a pocos metros de la tradicional playa Bristol se levanta uno de los edificios más reconocibles de Mar del Plata: el Casino Central. Su fachada de ladrillos, sus techos de pizarra y su ubicación sobre el Boulevard Marítimo forman parte de una postal que acompaña a la ciudad desde hace más de ocho décadas.
Aunque para muchos visitantes es simplemente el casino más famoso de la costa argentina, el edificio tiene una historia estrechamente relacionada con la transformación de Mar del Plata en uno de los principales destinos turísticos del país.
La historia del actual Casino Central se remonta a finales de la década de 1930, cuando se impulsó una profunda transformación del frente costero marplatense.
El proyecto estuvo a cargo del arquitecto argentino Alejandro Bustillo, responsable también de otras obras emblemáticas del país. La construcción del edificio del casino comenzó en 1938 y su inauguración se realizó por etapas entre fines de 1939 y 1941.
El casino fue concebido como parte de un conjunto monumental que posteriormente se completaría con el Hotel Provincial. Ambos edificios, de apariencia casi simétrica, terminaron modificando definitivamente la imagen de la costa céntrica de Mar del Plata.
Una de las características más interesantes del Casino Central es su arquitectura.
Alejandro Bustillo eligió una interpretación monumental del estilo Luis XIII, utilizando ladrillo visto, piedra Mar del Plata y grandes cubiertas de pizarra.
La elección de los materiales tampoco fue casual. El edificio debía soportar las condiciones propias de estar ubicado frente al océano Atlántico, especialmente la humedad y la corrosión provocada por el ambiente marino.
El resultado fue una construcción monumental que todavía hoy domina buena parte de la postal costera de la ciudad.
Resulta difícil hablar del Casino Central sin mencionar al Hotel Provincial.
Los dos edificios fueron concebidos como elementos fundamentales de una misma intervención urbana. Entre ellos se encuentra una amplia plaza seca que conecta visualmente la ciudad con el mar.
El conjunto también está relacionado con otro de los símbolos indiscutidos de Mar del Plata: los famosos lobos marinos realizados por el escultor José Fioravanti.
Con el paso de las décadas, toda esta zona se convirtió en uno de los puntos más fotografiados y transitados por quienes visitan la ciudad.
El Casino Central también ocupa un lugar particular dentro de la historia turística de Mar del Plata.
Durante décadas fue parte de las tradicionales temporadas de verano, cuando miles de turistas llegaban desde distintos puntos del país y transformaban por completo el ritmo de la ciudad.
Las salas de juego, la rambla, la playa Bristol y los grandes hoteles del centro formaban parte de una misma experiencia turística.
En sus instalaciones han funcionado diferentes modalidades de juego, entre ellas mesas tradicionales y máquinas tragamonedas, aunque la oferta disponible puede modificarse con el tiempo.
La importancia del Casino Central excede ampliamente su actividad como sala de juegos.
El conjunto arquitectónico formado por el Casino y el Hotel Provincial fue reconocido oficialmente como patrimonio nacional, destacándose tanto su valor arquitectónico como su importancia dentro del desarrollo urbano de Mar del Plata.
Más de ochenta años después de su construcción, continúa siendo una referencia inmediata de la ciudad.
Es difícil imaginar el paisaje de playa Bristol sin su extensa fachada de ladrillos frente al Atlántico.
El Casino Central se encuentra sobre el Boulevard Marítimo Patricio Peralta Ramos, frente a playa Bristol y en pleno centro de Mar del Plata.
Su ubicación permite llegar caminando desde numerosos puntos turísticos del centro y lo convierte en una parada habitual incluso para quienes no tienen intención de ingresar a las salas de juego.
Visitar el lugar también permite observar de cerca la arquitectura del conjunto, recorrer la rambla y contemplar uno de los sectores históricos más representativos de la ciudad.
Mar del Plata cambió enormemente desde aquellos años en los que comenzó a construirse el Casino Central. Desaparecieron edificios, surgieron grandes torres y el turismo de masas modificó para siempre la escala de la ciudad.
Sin embargo, el Casino Central permaneció.
Su importancia no está solamente en lo que sucede detrás de sus puertas. Está también en su arquitectura, en su ubicación frente al mar y en las generaciones de turistas que inevitablemente terminaron pasando alguna vez frente a su fachada.
El Casino Central es, en ese sentido, mucho más que un casino: es una pieza de la historia de Mar del Plata y una de las imágenes que mejor representan a la ciudad.